¿Horario o rutina?

Autora: Nora Lomelí

Antes de ser padres de familia nos imaginábamos la paternidad como un sueño donde todo fluye. El bebé despierta a las 8:00 de la mañana, tiene una enorme sonrisa, tiene un olor delicioso y está esperando tranquilamente a que vayamos por él. Y ¿con qué sorpresa nos topamos? No son ni las 8:00 de la mañana, ni tiene una enorme sonrisa, definitivamente ese olor no es delicioso, y está lejos de estar tranquilo. 

Los seres humanos tendemos a idealizar situaciones e imaginarnos que todo será genial. En realidad es una bendición poder hacer eso, ¿te imaginas si siempre imagináramos lo peor? Nadie querría ser padre de familia, si supiéramos a lo que vamos, definitivamente sería algo diferente. Pero ya estamos aquí, ¿cómo le hacemos para esto sea más sencillo? No te voy a mentir, no es que sea más sencillo, pero sí hay cosas que podemos hacer para que nuestro día fluya de manera más simple. 

La hora de dormir, en muchas familias, esto equivale a una hora de caos. Los niños no quieren dormir, quieren seguir jugando en el parque, viendo la tele, leyendo un libro o simplemente dicen “No tengo sueño”. Nosotros, vemos las señales de que claramente la hora de dormir ya pasó, 5 bostezos por minuto, ojos rojos y mirada perdida. ¿Cómo le hacemos para no convertir esto en una pelea? ¿Será una rutina o un horario? 

Antes que nada veamos la diferencia entre una rutina y un horario. Una rutina es una costumbre o un hábito que tenemos para hacer algo de un modo determinado, no requiere tener que reflexionar ni decidir (una vez que ya está establecida). Existen toda clase de rutinas, rutinas para un salón de clases, rutinas del gimnasio, rutinas para empezar tu mañana, entre muchas más. Utilicemos el ejemplo de una rutina antes de ir al trabajo. Una noche antes, pones alarma, te despiertas, te bañas, te vistes, desayunas y sales al trabajo. Una rutina puede ser tan simple o tan compleja como la necesites. Pero la rutina te ayuda a establecer los pasos a seguir asegurándonos eficacia. Comparando con un horario, el cual es la distribución de horas en las que vas a realizar una actividad. Utilizando el mismo ejemplo de antes de ir al trabajo, cuando tienes un horario pones la alarma a las 6:00, te bañas a las 6:10, te vistes 6:30, desayunas 6:40 y sales a las 7:00. 

¿Qué pasaría si mientras estás desayunando a las 6:40 se te cae el café en tu camisa blanca? Lo más probable es que tu horario se mueva y salgas a las 7:20, entre que cambias tu camisa y limpias. Si trasladamos esto a nuestros hijos, ¿Qué sería más importante? ¿Rutina o un horario? Muchas veces tenemos la idea de que debemos tener un horario rígido y establecido para los niños. Pero a final de cuentas, estamos hablando de niños, los cuales funcionan de manera diferente, y conforme pasa el día, sus necesidades en ciertos momentos no nos permite tener un horario estricto. ¿Qué hacer? 

Un balance entre rutina y horario nos ayuda a facilitar el proceso. ¿A quién beneficia el horario y a quién beneficia la rutina? Cuando un niño sabe qué sigue, le quita preocupación e incertidumbre. Son pasos que él sabe que tiene que seguir y que la mayoría de las veces no hay excepciones. Si nuestros niños saben que después de bañar se ponen la pijama, rara vez pelearas con el hecho que mejor quieren utilizar un disfraz. Un horario, cuando nuestros niños son más pequeños, no le pondrán mucha importancia si son las 6:00 pm o si son las 7:00 pm. Por eso, más que tener un horario rígido, es recomendable tener rutinas previamente establecidas, donde éstas sean lo más parecido posible todas las noches. De esta manera nos aseguraremos que nuestros hijos sepan qué sigue, y nos ayuda a evitar conflicto a la hora de dormir. Esto nos favorece a que puedan conciliar el sueño de manera más sencilla. 

Quizá con una rutina no cambiaremos el olor por las mañanas, o su sonrisa no estará ahí todavía. Incluso puede que quieran empezar su mañana antes de las 6:00 de la mañana. Y en caso de ser así, no te preocupes, llámanos que para esto estamos nosotras, para ayudarte a que tus noches fluyan mejor.