¿Te amé lo suficiente hoy?

El sol esta cayendo. Cantamos la última canción, leímos el último libro y te metimos en la cama por decimoséptima vez. El día está llegando a su fin y suspiro de alivio. Todo el día, espero la hora de acostarse. Dos horas más hasta la hora de acostarse. Una hora más. Treinta minutos. 10 minutos. Tan pronto estas acostado, la limpieza comienza. Recojo los juguetes, limpio la cocina, lavo los platos y doblo la ropa. Entonces comienza el descanso. Me pongo mis pijamas, tomo mi cena, enciendo Netflix, y me acurruco con tu papá. Entonces es mi hora de acostarme. Apago la tele, me meto a la cama, y ​​justo antes de que mi cabeza toque la almohada, me pregunto: “¿Los amé lo suficiente hoy?”

Verás, el día va tan rápido, pero los momentos siguen y siguen y siguen. Sé que no entiendes por qué la forma en que dices mi nombre me vuelve loca a veces. Sé que te frustras cuando los planes cambian y la gente cancela y las cosas no suceden como lo pensaste. Sé lo difícil que es para ti cuando me olvido de tostar tu pan antes de ponerle la mantequilla de maní y lo amenazante que se sintió ese zapato en la cabeza. Intento dar gracias porque probablemente no quisiste sentarte en la cabeza de tu hermanita … dos veces … en dos minutos. Pero la verdad es que no. Me equivoco. Y muchísimo. Exploto. Lloro. Enojada le escribo un mensaje de texto a tu papá y amenazo con ponerme en huelga y renunciar varias veces al día. Me pongo triste y no puedo explicar por qué. Me enojo y me cuesta mucho esconderlo. Me siento sola, insegura y frustrada, y algunas veces digo cosas que no puedo regresar.

Así que cuando llegue el final del día … este día que nunca volveré a tener contigo … repaso los detalles, los altibajos, y me pregunto si te sentiste amado todo el día. Una vez que estás en la cama, durmiendo profundamente, casi me olvido por completo de lo difícil que fue el día para mí. En ese momento, el caos es tan real, pero cuando termina, todo termina y solo quiero despertarte y decir: “¡Hey! Lo hiciste muy bien hoy, mi niño”.

Espero que te haya amado lo suficiente hoy. Espero que todos los días sepas que eres amado y que nada de lo que puedas decir o hacer puede cambiar eso. Espero que veas a través de mis lágrimas de frustración y que sepas lo orgullosa que estoy de ti. Eres lo mejor que he hecho. Te amo ferozmente y espero que siempre lo sepas. No solo a la larga, sino en cada día frustrante.

¿Te amé lo suficiente hoy, mi niño? Espero que si…